El cerebro del niño con pantallas Destacado

Miércoles, 02 Abril 2025 12:12

Cuando un niño se aburre, tiene dos opciones:

  1. Encender una pantalla y recibir una distracción inmediata.
  2. Buscar alternativas que le permitan desarrollar iniciativa, creatividad y pensamiento crítico.

El cerebro infantil se desarrolla a través del juego libre, la exploración y la interacción humana.

Cuando el niño se aburre: se frustra, reflexiona y aprende de esa emoción. Este proceso le ayuda a gestionar dicha emoción, buscar alternativas desarrollando iniciativa propia, creatividad e imaginación.

La pantalla actúa como una distracción inmediata y el niño/a se acostumbra a esa gratificación instantánea.

La OMS alerta sobre el riesgo del uso de dispositivos electrónicos en niños y recomiendan:

Menores de 2 añosNo deberían hacer uso de dispositivos.

Mayores de 2 añosMáximo 2 hora al día.

Algunos expertos en desarrollo infantil advierten que el aumento del tiempo de exposición puede contribuir a los retrasos en el desarrollo cognitivo, lingüístico y motor. Además, también pueden influir de forma negativa en la atención y el sueño.

¿Y qué ocurre a nivel visual?

El uso excesivo de pantallas puede generar problemas como:

  • Problemas acomodativos → Dificultad para enfocar al cambiar de distancia.
  • Fatiga visual → Ojos secos, irritados y visión borrosa.

La visualización prolongada de pantallas también se relaciona con el aumento progresivo de la miopía, considerada la pandemia del siglo XXI.

Lo más adecuado es acordar juntos horarios y normas y, sobre todo, predicar con el ejemplo.

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